COMO ARMAR UN BOSQUEJO

COMO ARMAR UN BOSQUEJO


Aspectos a tener en cuenta:

1. LECTURA
Leer el pasaje “muchas veces”. Leer, subrayar, marcar, ver las palabras importantes. No perder de vista los detalles. 

2. DICCIONARIO
Buscar en el diccionario aquellas palabras que nos llaman la atención. 

3. CONTEXTO
No perder el contexto, por eso la lectura de los capítulos anteriores y posteriores del pasaje principal es primordial. 

4. BOSQUEJO
Tiene que ser fácil de entender. Es importante anotar “todo” lo que se va a decir. Esa anotación tiene que ser como un GPS, una hoja de ruta, un riel que me lleva a donde quiero llegar sin que me pierda en el camino. Aprender a escribir todo lo que se va a ir decir. 

5. PROPÓSITO
Primero se tiene en cuenta el propósito. Es captar lo que Dios quiere decir a los jóvenes y escribirlo en pocas palabras, sencillas y claras. Es importante establecer uno por excelencia, ya que se puede hablar un montón de cosas pero hay que tener en claro un mensaje central. Luego se busca versículos o historias que respalden o refuercen ese mensaje que se está lanzando, pero no se trata de meter versículos o historia como relleno.

6. TRES PUNTOS CLAVES
Si se tiene en claro el mensaje central y cuál es aquella verdad que se quiere enfatizar siempre es bueno establecer puntos claves, que ayuden a dividir o separar las ideas, y en base a ellos se arman los subpuntos. Generalmente son 3 puntos, pero que pueden ser 4, 5, 6, 7… pero a más puntos, más larga la predica y más difícil recordar todos. Estos tres puntos claves salen del tema principal y fortalecen el objetivo. Estos puntos pueden mencionar o no, pero el predicador los tiene que tener bien en claro para poder declararlos como verdad.

1. XXXXXXX 
• Los puntos estos pueden ser 3, 5, 20, es indiferente
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2. XXXXXXXX
• Aquí es donde vas volcando las diferentes ideas o versiculos o ejemplos pero siempre   buscan afirmar o fortalecer la idea principal del
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3. XXXXXXXX
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7. HILO CONDUCTOR
Siempre los puntos tienen que afirmar la verdad central.

8. INTRODUCCIÓN
Se puede comenzar con una introducción para abrir el tema, aquí se enfatiza hacia dónde se va con la predica. Esto ayuda a lograr el propósito pero no debe ser extensa.

9. PASAJES SELECCIONADOS
Anotar todos los versículos, remarcar en negro para saber qué resaltar. La selección de versículos es claves cuando apoyan el mensaje central. Leer cada versículo con fuerza. Leerlo tranquilo, despacio, pronunciar la palabra y tomarse el tiempo para hacerlo. 

10. CONCLUSIÓN
No debe ser larga pero si clara y específica. El predicador debe tener en claro cómo lo va a llevar adelante. Dios te puede guiar en otra dirección, pero hay que saber si se va a hacer un llamado al altar y cómo va a ser este o si es una oración en conjunto o un llamado de salvación. Hay que saber como terminar. 

11. LLAMADO AL ALTAR
Es enfatizar y afirmar lo que ya tenemos en Jesús, aun puede ser una palabra dura para arrepentimiento, pero siempre debe reinar el mensaje de vida y salvación, es nuestra buena noticia y evangelio. El llamado se realiza con lo que se está afirmando. El error es moverse en base a un sentimiento o solo por esperar la respuesta de la gente.

12. AUTORIDAD
Si uno sabe la palabra, el mensaje central se tiene que lanzar con autoridad y con fuerza.

13. VOZ
Tener en cuenta la claridad, la velocidad, el tono y la fuerza. Modular, variar la voz de acuerdo a la intensidad de lo que estoy afirmando. Mantener el mismo nivel de voz y la monotonía aburre y cansa.

14. VOCABULARIO
Es importante hablar de manera clara, sencilla y, en caso de los jóvenes, sería bueno ser informales. 

15. EXPRESIÓN CORPORAL
Los movimientos, gestos, actitudes que realizamos consciente o inconscientemente cuando nos comunicamos son captados por los jóvenes. Es importante mantener una postura cómoda, y moverse con libertad por todo el lugar. Los movimientos son útiles para enfatizar las ideas o conceptos cruciales que se están describiendo.

16. PELIGROS
Cuando uno está adelante de la gente es común entrar en temor, nervios y comenzar a repetir y repetir todo lo que ya se había dicho antes. Esto pasa cuando no se tiene en claro el orden de los puntos, o cuando no hay un bosquejo bien armando.